Salmos y cántico del primer domingo y fiestas

SALMO 62 (63), 2-9

Señor, Tú eres mi Dios, por ti madrugo,

mi alma esta sedienta de Ti;

mi carne tiene ansia de Ti,

como tierra reseca, agorada, sin agua.


¡Cómo te contemplaba en el santuario

viendo tu fuerza y tu gloria!

Tu gracia vale más que la vida,

te alabarán mis labios.


Toda mi vida te bendeciré

y alzaré las manos invocándote.

Me saciaré de manjares exquisitos,

y mis labios te alabarán jubilosos.


En el lecho me acuerdo de Ti

y velando medito en Ti,

porque fuiste mi auxilio,

y a la sombra de tus alas canto con júbilo;

mi alma está unida a Ti

y tu diestra me sostiene.


Gloria al Padre, y al hijo y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén


CÁNTICO  Dn 3, 57-88. 56

Criaturas todas del Señor, bendigan al Señor,

ensálcenlo con himnos por los siglos.

Ángeles del Señor, bendigan al Señor;

cielos, bendigan al Señor.


Aguas del espacio, bendigan al Señor ;

ejércitos  del Señor, bendigan al Señor.

Sol y luna, bendigan al Señor;

Astros del cielo, bendigan al Señor.


Lluvia y rocío, bendigan al Señor;

vientos todos, bendigan al Señor.

Fuego y calor, bendigan al Señor;

fríos y heladas, bendigan al Señor.


Rocíos y nevadas, bendigan al Señor;

témpanos y hielos, bendigan al Señor.

Escarchas y nieves, bendigan al Señor;

noche y día, bendigan al Señor.


Luz y tinieblas, bendigan al Señor;

rayos y nubes, bendigan al Señor.

Bendiga la tierra al Señor,

Ensálcelo con himnos por los siglos.


Montes y cumbres, bendigan al Señor;

cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.

Manantiales, bendigan al Señor;

mares y ríos, bendigan al Señor.

Cetáceos y peces, bendigan al Señor;

aves del cielo, bendigan al Señor.

Fieras y ganados, bendigan al Señor,

Ensálcenlo con himnos por los siglos.


Hijos de los hombres, bendigan al Señor;

bendiga Israel al Señor.

Sacerdotes del Señor, bendigan al Señor;

servidores del Señor, bendigan al Señor.


Almas y espíritus justos, bendigan al Señor;

santos y humildes de corazón, bendigan al Señor.

Ananías, Azarías y Misael, bendigan al Señor,

ensálcenlo con himnos por los siglos.


Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,

Ensalcémoslo con himnos por los siglos.

Bendito el Señor en la bóveda del cielo,

Alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.


SALMO 149

Canten al Señor un cantico nuevo,

resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;

que se alegre Israel por su Creador,

los hijos de Sion por su rey.


Alaben su nombre con danzas,

Cántenle con tambores y cítaras;

porque el Señor ama a su pueblo,

y corona con el triunfo a los humildes.


Que los fieles festejen su gloria

y canten jubilosos en filas:

con alabanzas a Dios en la boca,

y espadas de dos filos en las manos;


para tomar venganza de los pueblos

y aplicar el castigo a las naciones,

sujetando a los reyes con argollas, 

a los nobles con esposas de hierro.


Ejecutar la sentencia dictada

es un honor para todos sus fieles.


Gloria al Padre, y al hijo y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén