I.
Altísimo, omnipotente y buen Señor, tuyas son las alabanzas,
la gloria y el honor y toda bendición.
Fiel a mis promesas bautismales,
yo, Hermana María N.N., prometo a Ti Dios Trino y Uno,
que con amor me has llamado a esta comunidad,
en presencia de la comunidad de mis Hermanas,
guardar por todo el tiempo de mi vida,
Castidad, Pobreza y Obediencia,
en conformidad con la Regla de la Tercera Orden Regular
de San Francisco y con los Estatutos de las Franciscanas de la Caridad Cristiana.
Padre de bondad, por intercesión de la Santísima Virgen María,
Madre de Dios, de nuestro Padre San Francisco y de Santa Clara,
lleva a su plenitud lo que has iniciado en mí, por Jesucristo,
tu Hijo, con el Espíritu Santo. Amén.
II.
Hermanas Franciscanas de la Caridad Cristiana, ustedes fueron llamadas a seguir a Jesús en el seno de la Iglesia al estilo de San Francisco y Santa Clara de Asís, ¿están dispuestas y quieren renovar el compromiso asumido en la profesión de los Consejos Evangélicos?
TODAS: SI QUIERO
Jesús “puso su voluntad en la voluntad del Padre” vivió la alegría de confiarse a Él, de amar a todos con un amor tierno y gratuito, de vivir libre y desprendido para enriquecer a todos con su pobreza. ¿quieren entregar su corazón a Dios y serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, buscando juntas los signos de la voluntad de Dios nuestro Señor, todos los días de sus vidas?
TODAS: SI QUIERO
Jesús soñó con una comunidad fraterna, en la que nadie dominara, ni se sintiera superior a otro, sino que cada uno ofreciera a los demás lo mejor que tiene y lo pusiera al servicio de la misión de construir el reino ¿Quieren intentar amar al Señor Dios “con todo el esfuerzo, con todo el afecto, con todas las entrañas, con todos los deseos y voluntades” viviendo una vida evangélica y fraterna, adelantando el cielo, amando como Jesús ama?
TODAS: SI QUIERO
Jesús “se hizo pobre por nosotros en este mundo” , llamó a los discípulos y discípulas y los envió a anunciar la buena noticia a los pobres, a liberar a los oprimidos a proclamar alegría y esperanza confiando plenamente en la providencia del Padre celestial ¿Quieren vivir en el espíritu del Evangelio, amando con gratuidad e incondicionalidad recordando que la altísima pobreza trae su origen de Cristo y de su pobrecilla Madre?
TODAS: SI QUIERO
CELEBRANTE: Que el Señor que las llamó, les conceda su Gracia para ser fieles. Por Cristo nuestro Señor.
TODAS: AMÉN