Proclama mi alma la salvación, ¡aleluia!
porque el Señor me visitó, ¡aleluia!
y en mi casa se hospedó,
y su amor me enamoró, ¡aleluia!.
María Madre de Dios
de niña el sol te visitó
llenó el cielo tu corazón.
Aleluia, aleluia.
María aurora del sol
amaneciste junto a Dios
y en su presencia creció tu amor.
Aleluia, aleluia.
María, Madre de Dios
tus manos son semilla y flor
tus sueños se abren a los de Dios.
Aleluia, aleluia.