Canto de María

 Mi alma canta el amor de Dios

y mi espíritu al Salvador.

Porque Él miro mi humildad

Todo el mundo me aclamará.


Y la Virgen Santa le cantó al Señor,

dándole las gracias por su gran amor.


Al humilde Dios levantará,

al soberbio lo derribará,

al hambriento le dará su pan

y a los ricos los despedirá.


Desde siempre Dios nos eligió

para ser testigos de su amor;

su misericordia y su bondad

con nosotros siempre estarán.