V.: Pan del cielo nos has dado.
R.: Que tiene un sabor incomparable.
OREMOS:
Señor, que nos dejaste la memoria de tu Pasión en este admirable sacramento: concédenos venerar de tal manera los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que podamos experimentar siempre en nosotros los frutos de tu Redención. Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
O bien:
Señor Dios nuestro, concede a quienes creemos y proclamamos realmente presente en este sacramento a Jesucristo, tu Hijo, nacido por nosotros de María Virgen y que padeció en la cruz, obtener de esta fuente divina la plenitud de la salvación eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
O bien:
Señor Dios nuestro, concédenos celebrar con alabanzas a Cristo, el Cordero pascual inmolado por nosotros y presente en este sacramento, para que merezcamos contemplarlo cara a cara en la gloria del cielo. Quien vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
O bien:
Dios, tú que nos diste el verdadero pan bajado del cielo, concédenos que, fortificados por la eficacia de este alimento espiritual, vivamos siempre en ti y resucitemos gloriosos en el último día. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
BENDITO SEA DIOS