1. ¡En el nombre del Señor! Comienza la Regla y Vida de los hermanos y hermanas de la Tercera Orden Regular de San Francisco

1. La forma de vida de los hermanos y hermanas de la Tercera Orden Regular de San Francisco es ésta: observar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, viviendo en obediencia, en pobreza y en castidad1. Los que siguen a Jesucristo a ejemplo de San Francisco2, están obligados a hacer más y mayores cosas, observando los preceptos y los consejos de nuestro Señor Jesucristo, y deben negarse a sí mismos, según lo que cada uno prometió a Dios3

2. Los hermanos y las hermanas de esta Orden, junto con todos los que quieren servir al Señor Dios en el seno de la santa Iglesia católica y apostólica, perseveren en la verdadera fe y penitencia4. Propónganse vivir esta conversión evangélica en el espíritu de oración, de pobreza y de humildad. Y absténganse de todo mal y perseveren hasta el fin en el bien5, porque el mismo Hijo de Dios ha de venir en gloria y dirá a todos los que le conocieron y adoraron y le sirvieron en penitencia: Vengan, benditos de mi Padre, reciban el reino que les está preparado desde el origen del mundo6.

3. Los hermanos y las hermanas prometen obediencia y reverencia al Papa y a la Iglesia Católica. Obedezcan, con el mismo espíritu, a quienes han sido constituidos servidores de la fraternidad7. Y, dondequiera que estén y en cualquier lugar en que se encuentren, deben tratarse y honrarse unos a otros espiritual y diligentemente8. Y fomenten la unidad y comunión con todos los miembros de la familia franciscana.



Notas:

 1 1R 1,1: "La regla y vida de estos hermanos es ésta, a saber, vivir en obediencia, en castidad y sin nada propio, y seguir la doctrina y las huellas de nuestro Señor Jesucristo".- 2 R 1,1: "La regla y vida de los hermanos menores es ésta, a saber, observar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo viviendo en obediencia, sin nada propio y en castidad".- RCl 1,1-2: "La forma de vida de la Orden de las Hermanas Pobres, que el bienaventurado Francisco instituyó, es ésta: observar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, viviendo en obediencia, sin nada propio y en castidad".

 2 RCl 6,1: "Después que el altísimo Padre celestial se dignó, por su gracia, iluminar mi corazón para que, a ejemplo y según las enseñanzas de nuestro beatísimo Padre San Francisco, hiciese yo penitencia, poco después de su conversión, le prometí voluntariamente obediencia junto con mis hermanas".

 3 2CtaF 36-40: "Y de manera especial los religiosos, que renunciaron al siglo, están obligados a hacer más y mayores cosas, pero sin omitir éstas. Debemos aborrecer nuestros cuerpos con sus vicios y pecados, porque dice el Señor en el Evangelio: todos los males, vicios y pecados salen del corazón (Mt 15,18-19; Mc 7,23). Debemos amar a nuestros enemigos y hacer el bien a los que nos tienen odio (cf. Mt 5,44; Lc 6,27). Debemos guardar los preceptos y los consejos de nuestro Señor Jesucristo. Debemos, igualmente, negarnos a nosotros mismos (cf. Mt 16,24) y poner nuestros cuerpos bajo el yugo de la servidumbre y de la santa obediencia, según lo que cada uno prometió al Señor".

 4 1R 23,7: "Y a cuantos quieren servir al Señor Dios en el seno de la santa Iglesia católica y apostólica y a todos los órdenes siguientes..., humildemente les rogamos y suplicamos todos nosotros, hermanos menores, siervos inútiles (Lc 17,10), que todos perseveremos en la verdadera fe y penitencia, porque de otro modo nadie se puede salvar".

 5 1R 21,9: "Guárdense y absténgase de todo mal y perseveren hasta el fin en el bien".

6 R 23,4: "Y te damos gracias porque este mismo Hijo tuyo ha de venir en la gloria de su majestad... a decir a todos los que te conocieron y adoraron y te sirvieron en penitencia: Vengan, benditos de mi Padre, reciban el reino que les está preparado desde el origen del mundo (cf. Mt 25,34)".

 7 1R Pról. 3-4: "El hermano Francisco, y todo aquel que sea cabeza de esta Religión, prometa obediencia y reverencia al señor Papa Inocencio y a sus sucesores. Y todos los otros hermanos están obligados a obedecer al hermano Francisco y a sus sucesores".- 2 R 1,2-3: "El hermano Francisco promete obediencia y reverencia al señor Papa Honorio y a sus sucesores canónicamente elegidos y a la Iglesia romana. Y los otros hermanos estén obligados a obedecer al hermano Francisco y a sus sucesores".- RCl 1,3-5: "Clara, indigna sierva de Cristo y plantita del beatísimo padre Francisco, promete obediencia y reverencia al señor Papa Inocencio y a sus sucesores elegidos canónicamente. Y así como en el principio de su conversión prometió, juntamente con sus hermanas, obediencia a San Francisco, esa misma obediencia promete mantener inviolablemente también a sus sucesores. Y las demás hermanas estén siempre obligadas a obedecer a los sucesores de San Francisco, a la hermana Clara y a las demás abadesas, canónicamente elegidas, que le sucedieren".

 8 Test 1: "El Señor me dio a mí, el hermano Francisco, de esta manera comenzar a hacer penitencia...".- 1R 7,15: "Y, dondequiera que estén o en cualquier lugar en que se encuentren unos con otros, los hermanos deben tratarse espiritual y diligentemente y honrarse mutuamente sin murmuración".- 2 R 6,7-8: "Y dondequiera que estén y se encuentren unos con otros los hermanos, condúzcanse mutuamente con familiaridad entre sí. Y exponga confiadamente el uno al otro su necesidad, porque si la madre nutre y quiere a su hijo carnal, ¿cuánto más amorosamente debe cada uno querer y nutrir a su hermano espiritual?".